LLEGANDO LLEGASTE
Entre tantas otras cosas que escribo, cuando mi bitácora ha tenido que soportar los embates de mi pluma ha sido para recordarme ese dato de trabajo o de aspecto social, o las ideas que fluyen a un ritmo mas alto que el que mi corto intelecto y mi limitada y ahorrativa cantidad de neuronas asignada me permiten retener, so pena de desbordarse como dentífrico al aplastar el tubo inmisericordiosamente en la mañana posterior a una noche de mal dormir. Mas en esta nueva aventura de los blogs (en mi particular caso) continúo con la incertidumbre de si escribo para mi o si alguien tendrá la paciencia de leerme, lo difícil de esto es no tenerla bajo llave y por lo cual procurare no escribir intimidades, aun que la tentación es grande y tengo que confesar mi debilidad natural a los temas prohibidos, que en realidad ni tan prohibidos son, y tomaré esta practica como un desfogue a mis impulsos literarios. ¿será?
0 comentarios